Castilla y León

Hacer vino en Castilla y León implica trabajar con un territorio de contrastes marcados. El clima es seco, con inviernos fríos y veranos intensos que exigen equilibrio y precisión en cada decisión del viñedo. Los suelos pedregosos y calizos drenan con facilidad, obligando a la vid a profundizar sus raíces y a encontrar su propio balance en condiciones exigentes.

Mauricio Lorca encuentra en Castilla y León ese carácter austero que lo atrae: un lugar donde la vid se expresa con claridad y estructura, sin los excesos de los climas más cálidos. Las variedades locales —Albarín, Prieto Picudo y Godello— tienen una personalidad que no se dobla ante modas: son cepas con historia, acostumbradas a rendir sin concesiones.

Los vinos de Castilla y León se elaboran bajo el sello Indómita —Indicación Geográfica Vino de la Tierra de Castilla y León— y reflejan la misma filosofía que guía todo el proyecto: máxima expresión varietal, mínima intervención, fidelidad absoluta al origen.

Terroir

Suelos
Pedregosos y calizos, buen drenaje.
Clima
Continental extremo, inviernos fríos y veranos intensos.
Variedades
Albarín · Prieto Picudo · Godello